Sep 30th, 2009
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Al momento de bailar salsa, otro aspecto importante a tener en cuenta para acoplarse a la pareja de baile, es la determinación de quién guía y quien sigue el baile. Hay que considerar que todo baile en pareja, especialmente los latinoamericanos, es un fenómeno cultural, es decir una danza popular y por tanto no es estructurada ni de rutinas preformadas, permitiendo la improvisación. Esto posibilita que dos bailarines que nunca hayan bailado juntos, puedan bailar salsa y entenderse sin problemas. Es decir que cada movimiento posea una seña particular y por tanto pueda ser identificado por el bailarín que recibe la señal.
Al instante en que una pareja sale a la pista de baile a bailar salsa, es necesario que los roles estén bien definidos respecto a quién va a iniciar y por tanto proponer el baile. Este bailarín sería entonces el que “guía”, mientras el que recibe la marca y ejecuta los pasos, será obviamente el que “sigue”. Tradicionalmente y a modo de convención, quien guía es el hombre, mientras que la mujer es quien sigue, aunque a veces los roles pueden invertirse sin problema, de acuerdo a quien posea más destreza o habilidad para bailar salsa. La indicación o señal puede presentarse de diferentes maneras, pero casi siempre es un cambio de presión en los puntos en que la pareja se contacta, por ejemplo en la cintura o en la mano, o en la posición del cuerpo de la persona que está asumiendo la guía de la danza. Estas indicaciones, necesarias para bailar salsa, son elegantes y pasan inadvertidas para el espectador.
Sep 6th, 2009
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La Rueda de Casino se caracteriza por ser una forma dinámica, alegre y picante de bailar salsa. Ahora bien, el hecho de que sean muchas parejas bailando al unísono en la pista de baile, con el consiguiente requerimiento de coordinación entre ellas, no hace de esta experiencia algo extremadamente difícil. De hecho, para que la Rueda de Casino sea considerada valiosa y buena a la vista, los bailarines no necesariamente deben hacer muchas vueltas o vueltas largas y complicadas; la condición (como la de todo momento en que se pretenda bailar salsa adecuadamente) es que sea vivaz y dinámica y que cada uno de los bailarines se esté divirtiendo notoriamente.
Esta manera de bailar salsa presenta, a diferencia de otros modos de bailar, un particular aspecto competitivo. Durante el transcurso de la danza, el líder o guía dará mandos e indicaciones a veces un poco confusas. Ante esta situación, las parejas deben responder de la forma que consideren adecuada, siguiendo los mandatos lo más fielmente posible. Si alguna pareja se equivoca en las figuras indicadas, deberán salir de la Rueda.
Ahora bien, hay que recalcar que esta forma de bailar salsa es un baile de barrio, popular, en la que el líder no se impone, sino que se elige. En Cuba, durante los días festivos tradicionales y en los carnavales, es común ver bailar salsa en las calles y encontrar diferentes Ruedas de Casino en un mismo sitio. Una de las Ruedas reta bailando a otra, este reto será ganado por la Rueda que menos equivocaciones sufra y mayor fluidez y belleza demuestre su baile.
Sep 1st, 2009
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Bailar salsa es una actividad muy propia de todas las regiones de América latina, más allá de que cada lugar le otorgue características de baile o música distintas, o establezca fusiones diferentes. En Cuba, la salsa en cuanto baile, es conocida popularmente con el nombre de Casino. De este término derivará el esquema de danza: Rueda de casino. La rueda de casino es una manera de bailar salsa que consiste primeramente en una formación particular, son varias parejas bailando al unísono y que bailan guiadas por un líder. En el transcurso de la danza, los bailarines harán distintas figuras y cambiaran reiteradamente de pareja. El origen de esta manera de bailar salsa, se halla en la Contradanza francesa. Ésta se practicaba en los bailes de sociedad cubanos, los cuales eran popularmente aceptados y gustados durante el siglo XVIII en este país.
Para bailar salsa de acuerdo a la modalidad Rueda de Casino, hacen falta al menos dos parejas, sin embargo el número puede ascender a veinte o treinta parejas. Los varones participantes son los que marcarán los movimientos y figuras a realizar y, entre ellos, sólo uno hará las veces de guía general. Mientras mayor sea el grupo en cantidad, más difícil será la coordinación general del baile y posterior éxito de la danza. Este éxito recaerá inevitablemente sobre quien cumpla el rol de líder. Su pericia se demostrará al mandar con gracia, con creatividad, formando adornos propios del bailar salsa, y haciendo de cada frase de guía, pequeñas historia y comentarios ocurrentes.